Regreso a Portada

Tabasco, ocupa el tercer lugar en recursos hidráulicos del territorio mexicano y sus habitantes según estadísticas recientes suman poco más de dos millones, ello en una superficie de casi 25 mil kilómetros cuadrados.

Las caudalosas aguas del Usumacinta señor de los ríos y el maravilloso Grijalva, han propiciado en el suelo tabasqueño espléndidas plantaciones de cacao, de plátano, pimienta, cítricos y otros muchos productos, con un rico litoral de 183 kilómetros al Golfo de México, y con un enorme potencial petrolero.

 

Santa María de La Victoria primero, San Juan Bautista después, luego Villa Hermosa y finalmente Villahermosa, es la capital del Estado de Tabasco, entidad que por su clima de trópico húmedo y la lejanía de ese entonces, por su falta de minerales que era el principal interés y botín ambicionado por el inmisericorde conquistador se quedó a la zaga y fuera de la explotación y dominio de quienes pasaron a ser los nuevos señores de un territorio, de un nuevo mundo al que nunca pretendieron llegar; pero que el destino depositó en sus manos por causas que no debieron ser, pero que fueron cambiando así la historia de la humanidad.